El uso de la tipografía en la portada

La tipografía es un tema muy importante y desde mi punto de vista, debería de ser enseñado en todos los colegios del mundo desde la más tierna infancia. A lo mejor es solo que yo soy muy exagerada y me encanta dramatizar. O a lo mejor es que este es un tema demasiado espinoso. 

Mi opinión, si me preguntas (que sé que no quieres hacerlo, pero te la comparto igual) es que existen muchas personas que, sin tener ni idea de qué va todo este mundillo del diseño, pueden manejarse un poco con Photoshop (o cualquier programa que se le compare) y ya creen ser diseñadores. Ahorrar en gastos está bien, si no te digo yo que no, pero tampoco hay que ser kamikaze 

Empecemos por un principio muy básico con el que muchos se me echarán encima como buitres: las portadas y/o cubiertas de un libro NO se diseñan con Photoshop. ¿Qué te han dicho que puedes y que es del todo legal? Pues no. Que conste que no voy a intentar venderte nada, pero lo soltaré para que, antes de comenzar con el tema que de verdad nos interesa en este artículo, queden algunas cosas claras. Los programas de Adobe son con los que yo me manejo (y hasta donde sé, con el que nos manejamos la mayoría de diseñadores alrededor del mundo hasta que sea desbancado por programas y/o empresas del mismo nivel o superior) y la belleza de sus programas reside en que existe un programa por tema a tratar. ¿Qué a qué me refiero? Veamos. En el paquete de programas vemos muchos nombres, algunos los hemos escuchado antes (como Photoshop, InDesign o puede que hasta Illustrator) y de otros no tenemos ni idea (como Dimension, Muse o Animate). Pues bien, cada uno de estos programas sirve para un pequeño campo en el mundo del diseño gráfico 

Aquí te dejo los más básicos y los que nos interesan como autores: 

  • Photoshop: es un programa basado en píxeles, por lo que lo utilizaremos para retoques fotográficos y/o montajes. Por ejemplo, para crear la increíble imagen de fondo de tus nuevas cubiertas. 
  • Illustrator: a menos que seas diseñador gráfico de verdad, este programa no te va a servir de mucho, pero es igual de importante al menos haber escuchado hablar de él. Illustrator es un programa basado en vectores y es utilizado por norma general para la creación de logotipos. 
  • InDesign: este es el programa estándar para la creación de todo lo que vaya a ser impreso: prospectos, tarjetas de visita, revistas y, claro está, tu libro. Con este programa trabajaremos para el diseño de cubiertas y la maquetación interior (que también podemos hacer en Word sin problemas y como veremos más adelante). 

Bien, ahora que he liberado mi alma de un peso que cargaba en mi interior durante años, podemos llegar al punto importante del que quería hablarte en este artículo. ¿Qué tengo que tener en cuenta para crear una buena portada? Sobre las diferencias entre tener una buena portada o no ya habíamos hablado en otro artículo, es cierto. En aquel artículo te mencionaba algunos ejemplos que había que tener en cuenta para la creación de una buena portada y uno de ellos era la tipografía. Así que bien, allá vamos. 

 

Qué es la tipografía y para qué se usa 

A ver, seamos sinceros. Si te planteo esta pregunta así, sin más, querrás mostrarme tus grandes dotes de ingenio y correrás a mirar qué te dice nuestro amigo Google. Que no te de vergüenza. Si yo fuera un lector de este blog y no tuviera ni la más remota idea de qué me están hablando, lo primero que hago antes de seguir leyendo es ir a mirar la definición que encuentro por internet 

Pues bien, voy a ser muy buena y te voy a hacer los deberes. Cuando buscas “tipografía definición” en Google, esta es la primera entrada que aparece (ya sabéis cómo va esto, puede variar de país a país y a hora del día): 

“Técnica de escribir textos o dibujos, a partir de tipos o moldes en relieve que, entintados, se aplican sobre el papel”. 

Veamos. Seguro que al final consigo revivir esos turbios recuerdos de tus clases en el instituto, cuando creías que estudiar y triunfar era solo para débiles. Si ahora te suelto de repente el nombre de Johannes Gutenberg, la cosa ya te va haciendo tilín, ¿verdad? Esas aburridas clases de Historia en las que creías que el minutero del reloj no avanzaba ni aunque lo empujaras.  

La tipografía no es ni más ni menos que el camino tomado para comunicarnos de forma escrita. Mucho antes de que se creara y evolucionara el alfabeto como lo conocemos hoy en día los cavernícolas se dejaban mensajes escritos en las paredes de las cuevas en los que se alertaban de peligros los unos a los otros, en forma de dibujos en la pared. Cada uno de aquellos dibujos tenía un significado. Poco a poco cada cultura fue creando y desarrollando su propio sistema de escritura hasta nuestros días. 

Hoy en día conocemos el alfabeto como tal, con él podemos escribir y formar palabras, frases y textos para comunicarnos entre nosotros (pues qué me vas a decir a mí, estarás pensando).   

Ahora bien, desde el punto de vista del diseño gráfico, la tipografía es la fuente que se usa para determinado texto. Te animo a que cojas un libro cualquiera, el primero que tengas a mano y contemples las cubiertas. ¿Cuántos tipos diferentes de letras ves?

Ya lo vas pillando, ¿a que sí? La tipografía se utiliza para resaltar diferentes textos, para darles dinamismo y para que sobresalgan sobre todos los demás productos que existen en el mercado. Imagínate que todos los libros de este mundo fueran diseñados con una única tipografía. Sería todo muy aburrido, ¿no es cierto? El peso caería mucho más sobre la imagen y, además, el título de la obra no concordaría con el género del libro. Imagina que acabamos de escribir una historia de fantasía oscura y nuestra portada tiene la imagen perfecta… pero acabamos de escribir el título con Arial. Qué aburrido, ¿cierto? Ni la tipografía concuerda con el género ni lo ayuda a parecer más excitante. Es más, probablemente sean pocas personas las que decidan darle una oportunidad a nuestro libro si hay portadas que llaman mucho más la atención. 

Hoy en día existe toda una nueva modalidad en el diseño gráfico y es el diseño de y solo con tipografías. Existen obras de arte realizadas solo con la palabra escrita, a veces representan un texto en concreto o una frase motivadora y a veces no es más que una simple vocal o consonante con un diseño especialmente atractivo. ¿Conoces los pósteres que tan de moda están ahora mismo? Seguro que, si te muestro uno ahora mismo, sabes a qué me refiero. 

¿Por qué es tan importante la tipografía? 

Ya te he dicho que este es un tema extremadamente importantePero, ¿por qué?, te estarás preguntando. La tipografía en sí es todo un apartado gigante en el estudio de diseño gráfico y, como se suele decir por ahí, el diseñador que no tiene conocimientos en este campo, no tiene nada. En nuestro día a día es casi una exigencia poder contestar al segundo cuando alguien pregunta cuál es una tipografía cualquiera.  

Pero, ¿para qué nos sirve a nosotros, como autores, tener conocimientos de tipografía? Pues muy fácil. Al igual que con las imágenes, la tipografía elegida para nuestra portada habla por sí sola. Es capaz de transmitir emociones y con ellas podemos llevarle un mensaje al futuro lector aparte del título de nuestra obra.  

Con la tipografía creamos una relación coherente entre título e imagen y, si lo hacemos todo bien, podemos crear interés en el próximo lector y con un poco de suerte, llevarlo a la compra de nuestro libro. Pero dejando todo esto de lado, la tipografía también puede significar la creación de un logo en sí que acompañará a todos nuestros libros en caso de que estemos, por ejemplo, ante las puertas de una saga. Como ejemplo, te nombraré dos de las series más importantes y conocidas en la fantasía que han sabido jugar con la tipografía de sus obras: Harry Potter y Cazadores de Sombras. 

A esto se le conoce en el mundo del diseño gráfico como valor de reconocimiento de una marca. Si es llamativo y queda grabado en la mente, como es por ejemplo el caso de los ejemplos que te nombro arriba, entonces esta “marca” tiene un alto valor de reconocimiento. A estos ejemplos también pueden sumarse otros como Coca-Cola, Google, Chocolate Kinder o Disney, por ejemplo. ¿A que ya te vas guardando esta lección mejor en tu cabeza?  

Por medio de la tipografía podemos crear un logo que se componga exclusivamente del título de nuestra obra y que permanezca en las mentes de nuestros lectores. Quizás esto no te sea interesante si deseas crear un único libro, independientemente del género. Pero podría serte de mucha utilidad retener esta información si estás pensando crear una trilogía o, incluso mejor, una saga (esto puede funcionar también para obras que nada tengan que ver con la fantasía). 

 

¿Qué tienes que tener en cuenta sobre la tipografía a la hora de crear tu portada? 

No te asustes, no es mucho trabajo extra y tampoco voy a hacer que quieras olvidarte del diseño que tenías planeado para tu portada. Solo quiero ayudarte un poquito a seguir una línea de camino correcto. Sobre el resto de las complejidades del diseño nos ocuparemos más tarde y haré mi mejor esfuerzo por enseñarte todo lo que sé. 

Lo que me gustaría mostrarte ahora es una pequeñísima lista, un checklist, que podrás copiarte a tus documentos y usar cada vez que te veas con una portada en mano. Cuando hayas puesto una X en cada una de las casillas de esta lista, entonces tu portada y/o cubiertas estarán un poco más cerca de considerarse profesionales. 

 

Mini-checklist para la tipografía en tu portada 

  • Tu portada no tiene más que dos tipografías diferentes 
  • Las tipografías que usas para ellas son de uso libre o has comprado una licencia 
  • El título de tu obra puede leerse con claridad 
  • La “marca” de tu libro puede ser retenida fácilmente en la mente gracias a la tipografía elegida 
  • No has usado tipografías estándar para crear el título de tu portada (Arial, Helvetica, Avenir,…) 

 

Espero haber podido aclarar algunas dudas con respecto a este tema. La tipografía es, como ya mencioné más arriba, un tema que abarca demasiado y que es demasiado importante en el ámbito del diseño como para pasarlo por alto. Más adelante te estaré hablando más sobre este tema, ¡pero no te preocupes! Intentaré diluirlo todo y prometo no bombardearte con artículos científicos sobre el tema. Si te interesa, también puedes leer por qué necesitas una portada bien diseñada o libros que leí antes y después de autopublicar y cómo me ayudaron 

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