Consejos para comenzar a escribir tu novela

Hoy te voy a dedicar un artículo cortito. Y me llamarás loca, porque siempre estoy hablándote de diseño y de hacer todo correctamente, te doy la brasa con las cosas que tienes que tener en cuenta a la hora de ponerte a diseñar y puede que, muy de vez en cuando, te de algún consejo que pueda servirte de algo, quién sabe. Pero hoy quiero hablarte de algo totalmente diferente. Para hoy, he preparado un artículo mucho más ligero en el que quiero darte un par de consejillos (que igual te ayudan e igual no) para que comiences a escribir tu novela.

Al fin y al cabo, lo que quieres vender es tu historia, ¿verdad?

Yo te digo muy a menudo (quizás hasta demasiado a menudo) que tu libro tiene que entrarle por los ojos a tu potencial lector y que da igual que lo que cuentes sea la siguiente obra maestra de nuestro siglo, si tu libro no tiene un aspecto al menos decente, la gente huirá despavorida. Vale, pues hoy vamos a hacer como que no he dicho nunca eso (la semana que viene vuelvo a la normalidad a darte la brasa, te lo prometo). Hoy quiero darte un par de consejos que, al menos a mí, siempre me ayudan para comenzar mi novela porque lo que tú quieres es escribir, ¿verdad?

Este artículo me viene incluso a mí misma como anillo al dedo ahora que me encuentro comenzando con mi novela de fantasía. Ahora que lo tengo fresco en la cabeza, quiero compartirlo contigo que, quién sabe, a lo mejor eres el siguiente best seller de las librerías de todo el mundo.

5 consejos que te ayudarán al comenzar con tu novela

  • ¡Planifícate! ¿Te creías de verdad que por haber dejado de lado el gusano del diseño iba a dejar también este abandonado? Pues no. Lo primero y más importante es planificarse. ¿Qué quieres conseguir con tu novela? ¿A qué público quieres hablarle? ¿Cómo ha de comenzar tu historia? ¿Dónde se desarrolla? ¿Quiénes son los personajes?

    Parece muy tonto, lo sé, pero la planificación es lo primero antes de ponerte a escribir un libro. Si me dejas, te contaré una pequeña anécdota de mi infancia. Cuando comencé a escribir, lo hice de forma rudimentaria como todos y me pasé meses escribiendo cuentos de una o dos páginas hasta que quise lanzarme con mi primera historia más larga. Como te estarás imaginando, no funcionó. Pero la segunda y la tercera tampoco. Porque yo pensaba que planificarse era perder tiempo de escritura. Iba creando los personajes sobre la marcha y no tenía ni idea de qué iba a ir mi novela cuando me ponía frente al ordenador. Ni siquiera sabía qué iba a ocurrir en ese capítulo en concreto.

    ¡Qué gran fallo! Porque la primera historia más larga que terminé lo hice sin ganas y a lo rápido. En un momento concreto decidí que no tenía más ganas de seguir escribiendo esa novela y la terminé con una lucha sangrienta en la que, sorprendentemente, sobrevivieron todos los protagonistas. Aburrido, ¿a que sí?

    La moraleja de esta historia es que, sin planificación, te arriesgas a perder el interés por lo que estás escribiendo y por todo el mundo a su alrededor. Planificando tu novela, sin embargo, puedes sacarle un potencial impresionante. Puede que crees un mundo en extremo complejo y que al final no uses ni una cuarta parte. Pero no desesperes, que hay tiempo para todo.

    Además, cuando planificas tu novela serás capaz de ver las cosas desde varias perspectivas diferentes y siempre tendrás tiempo de retocar y adaptar sin tener que reescribir medio borrador. Piénsalo, es un consejo valioso.
  • Cuando estés en el proceso de creación de tu mundo o incluso todavía en la gestación de la idea, lleva una libreta a todas partes. Hazte con una libreta que se acomode a ti y que te guste y no te olvides de llevarla a todos lados. Puede que sea un consejo muchas veces dado, pero de verdad que nunca sabrás cuándo te llegará la inspiración y podrías olvidarte de una frase fantástica para tu novela porque no tenías ningún lugar donde escribir.

    Y además tiene el añadido de que todo lo que pertenezca a esa historia estará en un mismo lugar y no tendrás que estar rebuscando en el bolso o en los bolsillos de los pantalones por las notas que has ido guardándote en trocitos de papel individuales.
  • Algunos no tenemos tiempo de nada. Seguro que has escuchado esta frase innumerables veces. Entonces mi tercer gran consejo para comenzar a escribir tu novela es que intentes arreglarte como puedas para que la investigación previa no te lleve más tiempo que escribir la novela en sí. Créeme. Me ha pasado.

    A todos nos gustan las historias de mundos sólidos y bien creados, eso es cierto. Pero si a la hora de crear tu mundo, te decides por un pueblo remoto en Rumanía en el que jamás en tu vida has estado y del que ni siquiera estás seguro de que existe, te llevará un tiempo muy valioso recorrerte cada calle con Google Maps y encontrar los emplazamientos más importantes de tu historia que si eligieses el lugar donde tú vives o algún lugar que has visitado. Por ejemplo, en mi caso ya se ha convertido en tradición escribir solo sobre los sitios donde he estado o, en el caso de la novela de fantasía que ando escribiendo, en la ciudad donde vivo desde hace algunos años.

    No tengas miedo a utilizar tu región o ciudad para emplazar una historia porque creas que puede ser aburrido. Si crees que en tu ciudad no hay nada llamativo (permíteme dudarlo) o digno de salir en tu historia, entonces crea locales ficticios en emplazamientos reales, por ejemplo.
  • Vale. Ahora ya tienes todo planeado. Te ha costado tiempo, sudor y esfuerzo, pero ya sabes cómo se va a desarrollar tu novela y las yemas de tus dedos vibran por la emoción de ponerte a escribir.

    Establece una rutina y un horario para sentarte a escribir. Sí, lo sé, tienes muchas ganas de escribir y las ideas bullen sin parar (anótalas todas, ¡que no se te escape ninguna!), pero igual que puedes pasar una temporada escribiendo 5.000 palabras diarias sin cansarte, también puede que tengas temporadas de sequía y que no puedas escribir ni una palabra al día. Por eso una rutina es muy importante.

    Piensa en escribir al menos media o una hora al día. En mi caso y desde que terminé mis estudios, me funciona mejor levantarme más temprano para escribir entre media y una hora diaria antes de irme a trabajar. Puede que en tu caso funcione mejor por las tardes o por las noches y por eso has de adaptarlo a tus preferencias y ritmo de vida. Si ves que puedes añadir otra hora de escritura al día a la ya establecida, entonces perfecto. Pero nunca rompas tu rutina.

    ¿Sabes a qué te ayudará esto? A que no pases periodos de sequía. Por desgracia, a la musa no puede uno esperarla. La musa, la inspiración o como quieras llamarla, se invoca trabajando. ¿No has pensado nunca por qué los diseñadores gráficos o web, ilustradores o diversos creativos o artistas nunca parecen carecer de ideas? Nos pasamos todo el día trabajando en lo mismo, hora tras hora, página web tras página web, ilustración tras ilustración y en nuestro vocabulario no existe el concepto “esperar a la inspiración”. La inspiración se encuentra trabajando, como decía Pablo Picasso.
  • Ponte objetivos realistas. No te propongas escribir tu novela en una semana o tenerla lista en un mes para publicar. Ponte metas realistas. Proponte escribir un número concreto de capítulos a la semana, tener escrito hasta la mitad de tu novela en tres semanas o completo el primer borrador en dos meses. Si superas tus objetivos con tiempo de sobra, mejor. Pero no te pongas objetivos que no podrás conseguir porque lo único que harás será agobiarte y ese estrés mental se interpondrá entre tu tarea creativa y tú.

    Trabaja de forma constante todos los días y, en caso de que un día te sea imposible escribir por cualquier razón, todavía te quedará tiempo suficiente de conseguir tus objetivos a largo plazo. Si ves que te es imposible, por la razón que sea, conseguir escribir tu novela en dos meses, como te he planteado más arriba, entonces reajusta tus objetivos a tu situación actual.

    Todos los objetivos que te propongas han de depender de tu vida fuera de tu actividad como escritor. Si por algún motivo personal no te es posible escribir más que media hora al día y tienes planeado una novela larga, entonces está claro que no podrás escribirla en un mes ni en dos. Cada uno posee una vida y por eso es muy importante que adaptes tus objetivos a ti mismo.

Y hasta aquí mis consejos de hoy. Espero que alguno de ellos pueda ayudarte y darle un poco de luz al camino que estarás a punto de recorrer. En caso de que tengas tus propios consejos no dudes en compartírmelos en los comentarios. Así podremos ayudarnos mutuamente.

Y si no te gusta cuando no hablo de diseño, entonces puedes pasarte por mi artículo qué tan importante es el interior de tu libro, qué es una buena maquetación o portales gratis donde conseguir tus imágenes de portada. Y si quieres ir preparándote para el emocionante artículo de la semana que viene, entonces no dudes en pasarte por mi artículo sobre la batalla titánica entre WordPress y Blogger.

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